martes, 21 de agosto de 2012

Enfermedades Coronarias - Dr. Dwight Lundell

Es sorprendente como estas noticias no salen en principal medio de información, la televisión. Y solo esta disponible para aquel que pretende cambiar y dedica su tiempo investigando que es lo que puede mejorar la calidad de su vida. 

El texto es extenso, pero lo recomiendo al 100%. Sobretodo si aun creés que solo los médicos saben todo sobre salud. Pues este texto es de un medico.

Nosotros, los médicos, con toda nuestra formación, los conocimientos y la autoridad que uno va adquiriendo, tendemos a aumentar nuestro ego y difícilmente admitimos que nos hemos equivocado. Y sin embargo, tengo que confesar que me he equivocado. Como cirujano del corazón, con 25 años de experiencia, con más de 5000 cirugías realizadas de corazón abierto, hoy ha llegado el momento de reparar el daño mediante los hechos médicos y científicos.

He estado formando durante muchos años a otros médicos, de esos a los que luego se etiqueta como “formadores de opinión”. Asediados por la literatura científica, asistiendo de forma continua a seminarios, los creadores de opinión han insistido en que las enfermedades coronarias son el resultado del simple hecho de tener unos niveles de colesterol muy elevados en sangre.

La única terapia aceptada ha sido la de prescribir medicamentos para bajar el colesterol y una dieta muy restringida en grasas. Un menor consumo de grasas traería consigo una disminución en la cantidad de colesterol y se reducían las enfermedades coronarias. Cualquier desviación de estas recomendaciones se consideraba una herejía y daba lugar a la realización de malas prácticas médicas.


¡Pero no está funcionado!
Estas recomendaciones no son ni científicamente ni moralmente defendibles. El descubrimiento hace unos años de que es la inflamación en la pared arterial la causa real de la enfermedad cardíaca, es lo que poco a poco está dando lugar a un cambio de paradigma en la forma en que son tratadas las enfermedades cardíacas y otras dolencias crónicas.

Las recomendaciones dietéticas establecidas desde hace mucho tiempo han provocado epidemias de obesidad y de diabetes, consecuencias que empequeñecen cualquier otra plaga histórica en términos de mortalidad, sufrimiento humano y de graves consecuencias económicas.

A pesar de que el 25% de la población toma costosos medicamentos a base de estatinas, y a pesar del hecho de que hemos reducido la cantidad de grasa presente en nuestra dieta, cada vez mueren más personas por enfermedades que afectan al corazón.

Las estadísticas de la American Heart Association indican que 75 millones de estadounidenses sufren enfermedades cardíacas, que 20 millones padecen diabetes y 57 millones pre-diabetes. Estos trastornos afectan cada vez a personas más jóvenes, en mayor número cada año.

En pocas palabras, sin la inflamación corporal no es posible que se acumule el colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos y se causen de este modo enfermedades cardíacas y apoplejías. Sin inflamación, el colesterol se mueve libremente por todo el cuerpo; es la inflamación lo que hace que el colesterol quede atrapado.

La inflamación no es un proceso complejo, se trata simplemente de una reacción natural del cuerpo ante invasores extraños, tales como bacterias, toxinas o virus. El ciclo inflamatorio es una forma de proteger al cuerpo ante invasores bacterianos y virales. Sin embargo, si se expone de forma crónica a nuestro organismo a toxinas o alimentos que el cuerpo humano no está preparado para procesar, se produce entonces una inflamación crónica. La inflamación crónica es tan dañina como beneficiosa una inflamación aguda.

¿Qué persona sensata se expondría de forma intencionada en repetidas ocasiones a alimentos u otras sustancias que sabe le causan daño corporal? Bueno, quizás los fumadores, pero al menos se trata de una decisión voluntaria.

El resto nos limitamos a seguir la dieta recomendada, baja en grasas y alta en grasas poliinsaturadas y carbohidratos, sin saber que estamos causando repetidas agresiones a nuestros vasos sanguíneos. Esta agresión repetida produce una inflamación crónica que conduce a la enfermedad cardíaca, a los accidentes cerebrovasculares, a la diabetes y la obesidad.

Permítanme que se lo repita: la lesión e inflamación de nuestros vasos sanguíneos está causada por una dieta baja en grasas, algo recomendado durante años por la medicina convencional.

¿Cuáles son los mayores culpables de la inflamación crónica? En pocas palabras, la sobrecarga de hidratos de carbono simples y alimentos muy procesados (azúcar, harina y todos los productos derivados) y un exceso de consumo de aceites vegetales con omega-6, tales como aceites de soja, maíz y girasol, que se encuentran presentes en muchos alimentos procesados.

Visualice lo siguiente: un cepillo duro que repetidamente se frota sobre la piel hasta que ésta enrojece y sangra, esto durante varias veces al día, así diariamente durante 5 años. Si se tolerase este cepillado, se produciría sangrado, hinchazón de la zona afectada, que cada vez sería peor a medida que repite la agresión. Esta es una buena forma de visualizar el proceso inflamatorio, y es lo que podría estar pasando en su cuerpo ahora mismo.

Independiente de dónde se produzca el proceso inflamatorio, bien interna o externamente, es lo mismo. He observado el interior de miles y miles de arterias. Una arteria enferma se ve como si alguien hubiese cogido un cepillo y lo hubiese frotado varias veces contra las paredes. Varias veces al día, todos los días, los alimentos que comemos producen pequeñas lesiones, sobre las que se producen otras, de modo que es la causa de que nuestro cuerpo responda de forma continua con inflamación.

A pesar de que resulta tentador saborear los dulces, nuestros cuerpos responden de forma alarmante, como si un invasor extraño nos declarase la guerra. Los alimentos están cargados de azúcar, carbohidratos simples, o procesados con omega-6, uno de los pilares de la dieta norteamericana durante varias décadas. Estos alimentos nos envenenan lentamente a todos.

Cómo un simple dulce produce una cascada de inflamaciones que hace que el cuerpo enferme.

Imagínese que rocía el teclado con miel; esto es una representación visual de lo que ocurre dentro de la célula. Cuando consumimos hidratos de carbono simples, tales como el azúcar, los niveles de azúcar en la sangre se elevan rápidamente. Como respuesta, el páncreas segrega insulina, cuya misión principal es la que el azúcar llegue a todas las células donde se almacena la energía. Pero si la célula está llena, si no necesita más glucosa, se rechaza el exceso para evitar una disfunción de los procesos que se llevan a cabo en su interior.

Cuando las células rechazan el exceso de glucosa, se elevan los niveles de azúcar en sangre, aumentando la producción de insulina, y se almacena en forma de grasa.

¿Qué tiene que ver todo esto con la inflamación? La cantidad de azúcar en sangre se controla entre unos valores máximos y mínimos muy estrechos. Las moléculas de azúcar se unen a una amplia variedad de proteínas, que lesionan las paredes de los vasos sanguíneos. Esta lesión repetida de las paredes de los vasos sanguíneos desencadena la inflamación. Cuando sube el nivel de azúcar en sangre varias veces al día, todos los días, es como frotar con papel de lija el delicado interior de los vasos sanguíneos.

Si bien no puede observarlo, puede estar seguro de que ocurre así. Lo he visto en más de 5000 pacientes sometidos a cirugía durante los 25 años que llevo ejerciendo. Todos ellos tenían un denominador común: la inflamación de las arterias.

Volvamos al asunto de los dulces. Bajo su inocente aspecto, no sólo contienen azúcar, sino que también estás elaborados con ácidos grasos omega-6, tales como la soja. Las patatas fritas se fríen con aceite de soja, muchos alimentos procesados se fabrican con ácidos grasos omega-6, para que así tengan más larga duración. Mientras que las grasas omega-6 son esenciales al forma parte de la membrana celular, y así controlar lo que entra y sale de la célula, deben estar en un equilibrio adecuado con los omega-3.

Si este equilibrio se rompe por el consumo excesivo de ácidos grasos omega-6, la membrana de la célula produce unas sustancias químicas denominadas citoquinas, que causan directamente inflamación.

Hoy en día, la dieta suele producir un desequilibrio muy grande entre estos dos tipos de ácidos grasos. La relación de desequilibrio puede estar en torno de 15:1, o incluso de 30:1 en favor de los ácidos grasos omega-6. Esto produce una enorme cantidad de citoquinas que causan la inflamación. Lo ideal sería una proporción de 3:1 para que fuese saludable.

Para empeorar aún más las cosas, el sobrepeso produce una sobrecarga de células grasas que vierten grandes cantidades de productos químicos pro-inflamatorios, lo que se suma a las lesiones causadas por los altos niveles de azúcar en sangre. El proceso que comenzó consumiendo productos dulces se convierte en un círculo vicioso que con el tiempo genera una enfermedad cardíaca, elevada presión arterial, diabetes, y por último, Alzheimer, si el proceso inflamatorio no disminuye.

No se puede olvidar el hecho de que cuanto más se consumen alimentos procesados, más se dispara la inflamación, un poco cada día. El cuerpo humano no puede procesar, ni fue diseñado para consumir, los alimentos envasados con azúcar y preparados con ácidos grasos omega-6.

No hay otra solución para disminuir la inflamación que consumir los alimentos lo más cercano posible a su estado natural. Para reconstruir un músculo, se consumen más proteínas. Elija carbohidratos complejos, tales como los presentes en frutas y verduras. Reduzca o elimine el consumo de los ácidos grasos omega-6, tales como el aceite de maíz y soja, y los alimentos procesados que se han elaborado con estos aceites.

Una cucharada de aceite de maíz contiene 7,280 mg de ácidos grasos omega-6; la soja 6,949 mg. En su lugar, utilice aceite de oliva o mantequilla, procedente de animales alimentados con pasto.

Las grasas animales contienen menos del 20% de omega-6 y son mucho menos propensas a producir inflamación que los aceites poliinsaturados, de los que se dicen que son supuestamente saludables. No es cierto que las grasas saturadas produzcan enfermedades cardíacas. Tampoco aumentan en exceso los niveles de colesterol en la sangre. Ahora sabemos que el colesterol no es la causa de la enfermedad cardíaca, así que la preocupación por las grasas saturadas resulta absurda hoy en día.

La teoría del colesterol llevó a recomendar alimentos sin grasa, con pocas calorías, lo que trajo consigo el consumo de otros alimentos que han causado esta epidemia de inflamaciones. La medicina convencional cometió un tremendo error cuando aconsejó a la gente que evitara las grasas saturadas en favor de los alimentos ricos en ácidos grasos omega-6. Ahora tenemos una epidemia de inflamación de las arterias, que conduce a enfermedad cardíaca y otras muertes silenciosas.

Lo que usted puede hacer es consumir alimentos integrales, de los que su abuela sabía, y no esta moda de consumir tantos alimentos procesados. Eliminando los alimentos que producen inflamación y añadiendo los nutrientes esenciales presentes en los alimentos frescos no elaborados, se revertiría los daños en las arterias y en todo su cuerpo.

El Dr. Dwight Lundell es jefe del Servicio de Cirugía Coronaria en el hospital Banner Heart Hospital , Mesa , AZ. Recientemente dejó la cirugía para centrarse en el tratamiento nutricional de las enfermedades cardíacas. Es el fundador de Healthy Humans Foundation, que promueve la salud humana mediante un enfoque que ayude a las Corporaciones a promover la salud. Es también autor de “The Cure for Heart Disease and The Great Cholesterol Lie.”

viernes, 17 de agosto de 2012

La gran mayoría de los españoles no hace suficiente ejercicio

  • Los andaluces son los más deportistas, al contrario que los canarios
  • Los expertos recomiendan cinco horas semanales de actividad física
 ORIGINAL
 
 
Imagine una pastilla que ayude a prevenir enfermedades cardiovasculares, reduzca el riesgo de ciertos tipos de cáncer, disminuya el estrés y la depresión y refuerce las musculatura y los huesos. ¿La compraría? No es una entelequia, aunque tampoco una pastilla. Es el EJERCICIO FÍSICO, en mayúsculas. A pesar de sus innumerables beneficios, según una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el 24% de los españoles no hace ningún tipo de ejercicio, ni siquiera camina una hora a la semana.
[foto de la noticia]

Según las recomendaciones oficiales, "lo ideal sería practicar una hora al día de ejercicio moderado/intenso durante cinco días a la semana", apunta José Luis López Sendón, jefe del servicio de Cardiología del Hospital La Paz de Madrid. "Hay quien no necesita actividad extra porque ya se mueve lo suficiente en su jornada laboral, pero a aquellos con trabajos sedentarios les conviene realizar algún tipo de actividad, la que más les guste".

Pocos cumplen con los consejos generales y así lo corroboran los resultados de la OCU. El 34% de los encuestados dedica menos de una hora a la semana, el 12% entre 60 y 150 minutos y el 30% más de 150 minutos. "Cada vez se hace una vida más sedentaria y esto se asocia al incremento de obesidad, hipertensión, diabetes, etc. El tipo de vida sedentaria conlleva una alimentación que supera a la que necesitamos, menor actividad física, mayor consumo de tabaco y, al final, todo esto se traduce en mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares".

¿Quizás tenemos menos tiempo? Dadas las respuestas de los 1.924 españoles encuestados, los responsables del artículo publicado en la revista 'Ocu Salud' aseguran que "no hacer deporte por andar demasiado ocupados es más una excusa que una realidad", ya que "los segundos más ociosos son también los más sedentarios".
Lo que sí influye en la práctica de ejercicio es el consumo de tabaco y la situación económica. Quienes fuman más de 15 cigarrillos al día se ponen menos el chándal y, por otro lado, el 53% de las personas que hacen más de 150 minutos de ejercicio a la semana declara una buena o muy buena situación económica.

La disponibilidad de instalaciones deportivas públicas tampoco parece ser un factor determinante. "En principio, el testimonio de nuestros encuestados no delata una carestía muy seria", afirman los autores. La mitad de los encuestados afirma tener a menos de 15 minutos de su domicilio un polideportivo, un campo de fútbol o una cancha de baloncesto municipal. El 46% cuenta con un gimnasio cerca y el 70% puede acudir al parque o al campo para hacer jogging.

Los canarios, los menos deportistas

Las diferencias por Comunidades Autónomas también son significativas. Los andaluces son los que más deporte practican (el 56% realiza más de 60 minutos a la semana), por delante de los castellanoleoneses (45%), gallegos (43%), aragoneses (41%) y asturianos (41%). Los menos deportistas, los canarios, por detrás de los murcianos.

Analizando sus respuestas, los autores han podido comprobar que el ejercicio mejora la calidad de vida tanto a nivel físico como mental. "Cuanto más tiempo se dedica a la actividad física, mejor se siente uno, con un salto notable entre los que no alcanzan la hora semanal de ejercicio y los que rebasan ese hito".

Tanto hombres como mujeres, independientemente de su índice de masa corporal, señala el doctor López Sendón, "los beneficios son los mismos. Viven más y mejor. El que hace deporte es más optimista, duerme mejor, tiene menos insomnio, más capacidad física, se puede desplazar más y disfrutar de más cosas sin estar limitado, disfruta de mejores relaciones sexuales...". Como explica el artículo de la OCU, la actividad física previene las enfermedades cardiovasculares (y sus factores de riesgo), reduce las probabilidades de infarto cerebral, el riesgo de algunos tipos de cáncer (aparato digestivo y mama), refuerza la musculatura y los huesos, rebaja los niveles de estrés y eleva la autoestima.

No es necesario dedicar estrictamente cinco horas semanales al ejercicio. Lo importante es que cada uno vaya superando poco a poco su actividad física, que haga lo que más le guste (jardín, caza,etc.) y aproveche para caminar en vez de utilizar el coche o subir y bajar las escaleras en vez de tomar el ascensor".

Como curiosidad, la encuesta también revela cuáles son las actividades deportivas preferidas por hombres y mujeres. Ellos se decantan por el ciclismo, el jogging, la natación y el fútbol; y ellas por el jogging, fitness, ciclismo, bailes de salón, yoga y pilates.
 
 
 

miércoles, 15 de agosto de 2012

De embarazadas con sobrepeso, bebés con sobrepeso.


Un estudio examina los efectos del sobrepeso antes y durante embarazo y de la diabetes gestacional en los bebés con sobrepeso y asegura que las madres que padecen sobrepeso antes y durante el embarazo tienen más probabilidades de tener bebés  obesos o con sobrepeso.


Entre las mujeres embarazadas que no han desarrollado diabetes gestacional, las mujeres con sobrepeso tienen un 65 más de probabilidades, y las mujeres obesas un 163 por ciento más de probabilidades de tener bebés grandes que mujeres de peso saludable. La investigación muestra que ganar mucho peso  durante el embarazo contribuye a tener un bebé con sobrepeso, independientemente del peso de la madre o de si ella ha padecido diabetes gestacional.

"El exceso de peso corporal antes del embarazo, la diabetes gestacional y el aumento de peso excesivo durante el embarazo contribuyen a que se desarrollen problemas durante la gestación y en el parto" asegura la autora del estudio, Mary Helen Black del departamento de Investigación y Evaluación del Kaiser Permanente del Sur de California.
Los investigadores examinaron los registros electrónicos de salud de 9.835 mujeres que recibieron cuidados prenatales y dieron a luz a su bebé en el Centro Médico del Kaiser Permanente. El 60 por ciento de estas mujeres padecían sobrepeso u obesidad y el 19 por ciento diabetes gestacional.

Los bebés de muejres obesas o con sobrepeso tienen mayor riesgo de tener excesiva grasa corporal y de desarrollar obesidad, lo que puede conllevar enfermedades cardiacas o diabetes tipo 2. "Se debe perder peso para lograr un peso saludable antes del embarazo y mantener su aumento durante el embarazo según laslas pautas de riesgo establecidas para la salud por el Instituto de Medicina", asegura David A. Sacks coautor del estudio.

 

sábado, 11 de agosto de 2012

MUEVETE, AYÚDATE Y AYUDA


Original y, a la vez, solidaria es la noticia que hoy te traemos en relación a Samsung y a una nueva aplicación que, bajo el nombre de Samsung Hope Relay, hace posible que el deporte y la solidaridad bien entendida se unan por una buena causa.
 
Una iniciativa muy solidaria de Samsung La iniciativa solidaria de Samsung Hope Relay
 
Y es que Samsung se ha propuesto transformar todos los kilómetros que han sido recorridos e imputados a través de la herramienta Samsung Hope Relay por parte de corredores amateur en un euro que será destinado tanto al cuidado como a mejorar la formación de niños.

Por ejemplo, en España esta aplicación ya ha superado las cuarenta y siete mil descargas y ya se han registrado más de setenta mil kilómetros, según datos proporcionados por la empresa Samsung Electronics Co.

Samsung Hope Relay se encuentra disponible para todos aquellos que la necesiten a través tanto de Google Play como de la App Store. Esta aplicación, que se está convirtiendo en todo un éxito, permite conocer y registrar los kilómetros recorridos tanto en bici como corriendo o andando gracias a un sistema de localización de GPS.

Gracias a esta nueva iniciativa se espera que se puedan realizar proyectos de integración y de educación para más de cuatro mil niños españoles a través de la organización Aldes Infantiles SOS.

domingo, 5 de agosto de 2012

España ya supera a EEUU en obesidad infantil

Menos mal que en Europa se sigue una dieta mediterránea (o eso cree uno al utilizar aceite de oliva). 

Lo mas irónico es que cuando el medico le pon una dieta (alimentación contralada, ya que dieta es todo lo que comes) a tu hijo, le das Coca-cola Light sin Cafeína y Chupa-Chups 0 azucares, pensando que le estas ayudando mientras en realidad le estas matando y enriqueciendo las industrias alimenticias.

Te dejo la noticia de El Mundo, aquí puedes leer el original. 

[Fotonoticia]
En nuestro país, el 19% de los niños son obesos, frente al 16% de los estadounidenses.
España se ha situado por delante de EEUU en obesidad infantil, con un 19% de niños obesos en este país frente al 16% de los estadounidenses, un porcentaje que triplica al de hace 30 años. Así lo ha indicado el doctor Pedro José Benito, profesor de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, durante la celebración de un congreso en el que se ha presentado el resultado de un innovador Programa de Nutrición y Actividad Física para el tratamiento de la Obesidad (Pronaf).
Se trata de un estudio pionero en España en el que han participado, durante cinco años, más de 30 investigadores y 2.000 voluntarios, y en el que, por primera vez, se ha combinado la dieta con los gimnasios como centros preventivos y curativos de salud.
Las personas con sobrepeso que han participado en el trabajo lograron una reducción media de peso de entre ocho y nueve kilos y las que tenían obesidad perdieron hasta 12, aunque las respuestas individuales al tratamiento han sido muy variadas.
El trabajo ha estado avalado por el Ministerio de Ciencia y ha sido liderado por la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).
Benito, investigador principal del proyecto, ha precisado que el 45,2% del exceso de peso detectado en los niños españoles se reparte de la siguiente manera: el 26,1% es sobrepeso y el 19,1% a obesidad.

Mayor riesgo de diabetes

El problema es "muy preocupante", según ha dicho, porque estos menores tienen mayor riesgo de desarrollar problemas cardiometabólicos, diabetes tipo 2 o aterosclerosis antes de llegar a convertirse en adultos.
"El aumento de la actividad física y el cuidado en la alimentación son las claves para asegurar generaciones sanas", insiste el profesor, que ha apuntado que las intervenciones dirigidas a los niños con obesidad suelen estar orientadas exclusivamente a la pérdida de peso y es fundamental incluir el ejercicio en la educación y no asociar las actividades físicas ni la dieta a un castigo para el menor.
En cuanto a los adolescentes, ha explicado que el 80% de los que sufren obesidad continuará con este problema en la edad adulta, por lo que la infancia es el momento ideal para reconducir los malos hábitos.
España tiene un 38,7% de la población adulta con sobrepeso y un 14,5% con obesidad. Se prevé que en 2030 el 37% de los hombres y el 33% de las mujeres españolas padecerán la enfermedad.
El experto ha resaltado, como dato negativo, que la población española es "eminentemente sedentaria", ya que sólo un 43% realiza actividad física de forma regular. En la actualidad, agrega, el exceso de peso supone un 8% del gasto total sanitario en España, un dato que, al igual que las estadísticas de la enfermedad, se prevé irá en aumento.

Con la edad la grasa aumenta

A medida que se van cumpliendo años, la grasa visceral aumenta y, como media, un individuo gana seis kilos de peso y pierde otros tantos de músculo entre los 25 y los 65 años. "En el caso de las mujeres se cuatriplica la grasa intervisceral y en el de los hombres se duplica", ha matizado Benito.
Este factor es "determinante" en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, por lo que su reducción es fundamental. Según el especialista, la salud del individuo viene determinada por su estilo de vida, en el que se incluye la dieta y el ejercicio (un 42%), el medioambiente (20%), la genética (28%) y el sistema sanitario (10%).
Marcela González-Gross, doctora en Farmacia y coordinadora del programa Pronaf, ha hecho hincapié en los peligros que corren quienes pretenden reducir su peso con dietas extremas o milagro. "Lamentablemente, el 80% de las mujeres españolas en la cuarentena prefiere estar delgada a sana", ha lamentado.
En esta línea, añade que las dietas que eliminan algún tipo de alimento, como las que reducen los hidratos de carbono, son "muy peligrosas" porque, entre otros riesgos, generan una pérdida de agua y electrolitos que pueden producir mareos y déficit de atención.
Aquellas por debajo de 1.000 calorías diarias no garantizan un equilibrio nutricional y, en las de 1.500, hay que recurrir a suplementos vitamínicos, concluye la profesora.

domingo, 22 de julio de 2012

¿Tomas algo?


¿Te pongo una coca-cola?
Te recomiendo ver este video. 
No elijas seguir con tu destrucción con la excusa de la ignorancia.



miércoles, 18 de julio de 2012

Desayunas Grasa o Azúcar?

Hay que entender el metabolismo humano y las reacciones metabólicas y fisiológicas para percibir que la publicidad y los nutricionistas convencionales nos han engañado hasta hoy.


Cambiar esta solamente en tus manos. Te garantizo que, si quieres, puedes vivir sin azúcar.


lunes, 16 de julio de 2012

Paleo Dieta

     Una publicación más sobre alimentación. Esta vez La Paleo Dieta, que a mi me gusta definir como el estilo de vida paleolítico, ya que no se trata solo de la dieta, pero también del ejercicio. Hoy te hablo de la comida.
     
     Al final de esta breve descripcíon puedes ver un video que te explica de forma ludica el porque de esta forma de alimentarse y como hacerlo.

     La Paleo Dieta, la Dieta más sana del mundo, está basada en el razonamiento lógico y simple de que la mejor dieta para los seres humanos es aquella a la que estemos mejor adaptados genéticamente. Está apoyada por evidencia científica documentada y por mejoras de la vida real, incluso triunfos, de personas que han ganado su batalla personal contra ciertas enfermedades.

      La Paleo Dieta está basada en el trabajo de una vida entera del Dr. Loren Cordain. El Dr. Cordain es reconocido mundialmente como el experto pionero de la dieta de nuestros antecesores del paleolítico. Ha documentado en numerosas publicaciones científicas en las mejores revistas mundiales los grandes beneficios para la salud si se come una dieta de acuerdo con la evolución genética del ser humano y con nuestra ancestral dieta del paleolítico. Aprenda cómo una dieta basada en carnes magras, pescados y mariscos, frutas frescas, verduras frescas y frutos secos pueden conducirle a un peso ideal, salud óptima y máximo rendimiento deportivo.

      El Dr. Cordain es el autor de tres libros pioneros que aportan aplicaciones científicas de La Paleo Dieta para la salud general y la nutrición, específicamente para atletas y para curar el acné.

      Este tipo de alimentación te proporcionará:
  • Librarse permanentemente del acné
  • Mejorar su rendimiento deportivo
  • Disfrutar de una vida más sana, activa y larga
  • Perder peso sin necesidad de hacer estrictas dietas ni ejercicios intensos
  • Reducir o eliminar su riesgo de sufrir enfermedades como cáncer, enfermedades del corazón, diabetes, y la mayoría de todas las enfermedades crónicas degenerativas que afectan a la humanidad



jueves, 12 de julio de 2012

Super Size Me

Morgan Spurlock investiga la epidemia de obesidad que sacude Norteamérica entrevistando a expertos de todo el país y sometiéndose a un régimen de alimentos McDonald's durante treinta días consecutivos.
 
Durante treinta días consecutivos, Spurlock se alimentó a base de Cheeseburgers, Bic Macs y McNuggets, subsistiendo exclusivamente con productos del menú McDonald's.  

Siguió cuatro sencillas reglas: 
  1. No podía elegir: sólo podía comer lo que ofrecía el restaurante en ese momento; 
  2. No podía pedir raciones grandes (Super Size) a menos que se lo ofrecieran; 
  3. No podía escaquearse: tenía que consumir cada uno de los productos del menú por lo menos una vez; 
  4. No podía renunciar: tenía que hacer tres consumiciones diarias: desayuno, comida y cena.